Actos del Habla

Afirma Rick Warren que, el mundo existe porque Dios habló. Nada menos que un puñado de palabras y el Orden (lo contrario del Caos), estuvo listo para entrar en funcionamiento por millones de años. Mientras que este pastor protestante sostiene la teoría cristiana de la creación, Las Escrituras Católicas, expresan que en el principio era el Verbo pero, debe hacerse hincapié que, por ejemplo en inglés, las mismas escrituras no citan al “Verbo” sino a “La Palabra” (The Word).

Tanto es así que ha habido pensadores del mundo contemporáneo y totalmente dedicados a la ciencia que han tendido a generar una ontología basada en la lingüística, como lo expresara alguna vez (1989), el biólogo chileno Humberto Maturana. Recuerdo precisamente la conferencia donde se hizo referencia a esta temática pero, surgen algunos inconvenientes que iremos explicando en esta columna de opinión.

Confirmando las dos sentencias anteriores, el filólogo Edward Sapir, sostiene que “el lenguaje es una descripción del mundo”. Mientras más palabras asimilamos, el mundo se va expandiendo en su justa medida y cuerpo a cuerpo con esa lengua que manejamos. Nada extraño pues, hasta el día de hoy, el lenguaje es una buena forma de medir el desarrollo intelectual de los estudiantes de todos los niveles.

Pero, a todo lo antes dicho, se encuentra Daniel Vandervecken con su obra situada en la lógica performativa, digamos la que va del lenguaje a la acción o también, Actos del Habla, lo que ha dado el título a esta nota.

Sostiene Vandervecken que existe, no sólo una forma de codificar el mundo “locuto” sino que además, la llamó “lógica ilocucionaria” De acuerdo con Searle y Vandervecken, se puede trazar un fino hilo que va desde la palabra locuta hasta la acción realizada (performance). Ya bien dice el proverbio “Roma locuta, causa soluta”. Esto es, “Cuando El Papa habla, se terminó el problema”.

Todo lo expresado hasta aquí apunta en una misma dirección: la fuerza creativa de la lengua y hasta la concreción de hechos a partir de la locución de los mismos. No obstante, debemos expresar que todo este andamiaje, no contempla una teoría que data de los `80 como la “Teoría de los Mundos Posibles”. El original, le pertenece a Joseph Halpern.

En su escrito, “Reasoning about knowledge”, Joe (así lo llamábamos en Brasil), sostenía que, a partir de un acertijo, podrían existir varios mundos para un mismo problema. De este modo, se contrapone con la teoría del lenguaje pues, el mismo, tiene como primer deber, no ser ambiguo.

En La Teoría de los Mundos Posibles, existe un cuento donde el padre de tres niños, les dice “al menos, uno de ustedes, tiene la cara sucia”. De ahí en más, surge todo el problema de la coexistencia de tres verdades probables pues, ninguno de ellos puede ver su propio rostro pero sí, el de sus hermanos. Al cabo de un poco de diálogo y observación, el lector descubre (y puede codificar) la existencia de los mundos posibles y la resolución del “puzzle”.

La simple observación de los rostros y las respuestas de los hermanos, dan claras pautas para ir llevando el problema de la coexistencia de mundos a una única verdad, la que recién, luego de un juego de agudeza mental, se transforma en “lenguaje concreto”.

He aquí cómo se contraponen y por momentos se agreden las dos tendencias pues, una argumenta que el lenguaje sostiene al universo tal cual es, sea por pronunciar su nombre, o bien, por describirlo.

La segunda en cambio, da un camino mucho más amplio y casi borgeano pues, en la mente y en el principio, existen senderos que se bifurcan. Es el sendero de los mundos posibles, (tal como el planteo de Halpern).

Bien, expresado esto, sólo nos resta dejar al lector la inquietud que o bien, puede confiar ciegamente en que la sola emisión de fonemas lo llevará a decretar su realidad (como afirman algunos), o bien, conformarse con la búsqueda del verdadero mundo real a partir de los “n” mundos posibles de Halpern.

Por mayores detalles, estamos abiertos a consultas y los invitamos a que continuemos con esta discusión, por lo que plasmo mi correo electrónico para los interesados en algunas referencias:

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