Musas y Fusas

Tomo la guitarra

Y apelo a las musas

La cuerda me amarra

Y surge una fusa.

Recuerdo tu talle,

A tu imagen llamo,

Te grita la calle,

¡Amor, te reclamo!

Crece la melodía,

Un tanto confusa,

Veo su agonía,

En letras difusas.

Dicen con acierto,

Que el amor es ciego.

Compongo  un concierto,

Torpe, seco y lego.

Cada palabra,

En su tipo, intrusa,

Danza macabra,

¡Melodía confusa!

No  es cierto el refrán,

Que el amor inspira.

Mis notas se van,

Mi letra ya expira.

Mi suerte se llama,

Armonía obtusa:

El que canta y ama,

De la cuerda, abusa.

Te miro, te beso,

¡Oigo tus palabras!

Mi gesto travieso,

¡Tu “no” descalabra!

Pensaba ofrecerte

Corcheas y fusas…

Melodía inerte,

Vacía y confusa.

Ni una sola nota,

Tan sólo, palabras

Armonía rota,

En danza macabra.

Tu mirar abusa

Del fin del poema.

¿De qué se me acusa?

¡Escribo mi pena!

Hubiera querido,

Cantar este tema,

Y sólo he podido,

Expresar mi pena.

Tal vez otro día,

Me inspiren las musas.

Y en vez de osadía,

Te escriba unas fusas.

Se acerca el final

De tremendo ensayo,

Lejos de genial,

¡Silencio, me callo!

 

Guardo la guitarra,

Mis manos inertes,

Algo nos amarra:

¡Quererme y quererte!

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