La Iniciación

Le llegó un tuit de @eriksolheim, su amigo virtual de Naciones Unidas, en Nairobi, Kenia, África y se dijo:

“- 3.890 tigres en todo el mundo, ¡es una pequeña gran desgracia!”.

¡Y pensar que para Borges, tigres, espejos y laberintos, serían los temas centrales de sus escritos, a veces, contorneados por algunas Ruinas Circulares!

Se dirigió al baño a lavarse la cara -pues, no creía lo que había leído-  y,  luego de secársela, abrió las dos puertitas laterales del espejo central, pensó en los tigres remanentes en el planeta y, siendo 3.890 tigres, al verlos en su  mente y en esos espejos, multiplicó por 3. ¡Obtuvo así, 11.670 ejemplares hasta ese momento y con sólo una visión triangulada mentalmente!

Se tranquilizó y pensó darse una vuelta por su vieja casa o, mejor dicho, la casa de su madre, con quien vivía hacía 12 años. Al doblar una y otra y otra vez (por ese pequeño laberinto rutinario que era esa casa), llegó a su cuarto, descubrió que, nuevamente, había girado 3 veces; en total había multiplicado por 12 y por 3, o sea, por 36; recordando a los tigres del globo,  volvió a verlos en su mente,  los rememoró en las letras de Borges y multiplicó: ahora eran, 420.120 en total.

¡Nada mal, para tan poca lectura y una buena evocación de su autor favorito! Pero, ¿A dónde estaban esos libros de  Borges, “Obras Completas”? Se dirigió a su pobre biblioteca y contó que eran, 531 páginas en el Volumen I y 599, en el segundo de dichos volúmenes, en total, 1130 hojas exquisitas de tigres, laberintos y espejos, ahora multiplicándose y combatiendo a los cazadores furtivos.

Pensó entonces, “ -¿qué ocurriría si releo todo y veo cuántos tigres alcanzo con todas estas hojas?” Y así fue que llegó a la suma de: 474.735.600, en toda la obra, en toda esa casa, en todos los libros, en todas las junglas, en todo lo que cabía en su  mente  y en todo el planeta.

Volvió a su escritorio, se sentó tranquilo en su rincón favorito y al ver un pequeño gato tricolor a través de su ventana que apuntaba al Oeste,  le dijo, “- Aquí vas…pequeño felino. Un día de estos, uno de los grandes, vendrá a buscarte para Tu Iniciación en la jungla”.

Juan C. Mangione

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *