Agenda 2.030

No tenía claro quién era él y apenas sumaba 63 años de edad. Sabía, sí, que no tenía hijos y que era un hombre solo en el mundo. Se estaba despertando como de un largo sueño o letargo que había durado décadas. Miró a su alrededor y vio, una computadora, un escritorio de dibujo artístico, una maleta de ejecutivo y un equipo de música algo viejo pero muy bueno.

De todos modos, no había resuelto el problema de quién era. Cuando se incorporó de un viejo sillón -que se encontraba mirando al Oeste y divisaba unas montañas-, notó que algo le molestaba en el bolsillo trasero: era un smartphone de poco más de un año. Se le ocurrió, como intuyendo que tuvo o tenía formación técnica, revisar el menú y se dirigió a la Agenda 2.030.

Encontró una centena de nombres, direcciones y teléfonos pero ninguno ellos le decía aún quién era él salvo, por dos registros que le parecieron curiosos. Uno de ellos, en la letra “C”, decía “Casa”. Miró el número y lo anotó en un pedacito de papel que le sobraba de un viejo cuaderno “Arte”. Siguió revisando la misma Agenda 2.030 y, encontró un archivo que rezaba, “Mismo”, en la letra, “M”. Chequeó el número y era, coincidentemente, idéntico al de “Casa”.

Esto, le trajo una idea a su destartalada mente y dijo: “- ¡Llamaré ya mismo!”. Así que, con ese smartphone que acababa de encontrar, digitó el número de nueve dígitos y lo atendió un hombre con una voz similar a la suya pero más joven. Este buen hombre, preguntó: “- ¿Con quién desea comunicarse? ¡Pues, sí, soy yo, Juan Carlos Maggiorano! Pero usted, por lo que veo en el identificador audio-visual, es un recuerdo. Usted, es solamente, aquel que se durmió mirando por una ventana que da al Oeste y yo, yo soy un producto derivado de usted mismo, clonado y criogenizado”.

-Prosiguió la voz del audio – visor: “- Nací con 25 años de edad. Soy Ingeniero en Electrónica y tengo una Maestría en Sistemas y Computación. He visitado, igual que usted, varios países del mundo, hablo cuatro idiomas, he escrito 100 publicaciones, estuve casado diez años y no tengo hijos”.

“Usted, usted, ya no es! ¡Fue! Ahora, soy yo, somos nosotros, somos los reemplazantes del Planeta Tierra. Es el mundo de los Cyborgs. Ustedes, solamente pueden dedicarse a reproducirse y nosotros, a duplicarnos eternamente, hasta que ustedes sean una factoría, pues usted dará cientos de copias y yo, una de las mejores por ser la primera en ser conocida por este mundo hecho de descuidados, ignorantes y desprevenidos habitantes de este planeta, desde ahora, en la Agenda 2.030, ¡nuestro!”.

Juan C. Mangione.
23 de diciembre de 2017, 18:46.

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