La palabra como objeto 

Por:
Emilio Vera Da Souza
Una palabra ocupa tanto espacio, como una flor, como una nada.
Una palabra al comienzo es pionera
Una palabra bien puesta es dignidad
Una palabra de mujer puede ser dulce
Una palabra puede ser verdad.
De todas las palabras que conozco, cualquiera podría servir en el mercado de las cosas útiles.
Pero el problema es que las palabras no funcionan con la especulación financiera.
Las palabras no se pueden sumar.
Simplemente por una cuestión proporcional,
Hay palabras
esenciales,
eternas,
huecas,
esbeltas.
También hay quienes encuentran palabras fáciles.
Palabras que hacen ruido
aunque las use el pensamiento.
Hay palabras que siguen
un orden determinado.
Algunas son para los inicios, otras se amontonan al medio y
unas pocas son el remate, son el final.
Hay palabras muy sonoras,
pero como contrapartida,
hay palabras que se nutren del silencio.
Hay palabras de cierto tipo.
Hay tipos de palabra.
Definitivamente hay quienes
no valen ni la palabra empeñada.
 Amé a una mujer por las palabras y
son más las que me abandonaron
por no decir la palabra adecuada.
La palabra sincera me valió unos besos
pero las palabras más sentidas
fueron para dejar,
para dejarse,
para dejarme.
Final de amores contrariados.
Hay palabras confesas,
hay palabras esclarecedoras.
Hay palabras notables y
hay palabras salvadoras.
Algunas te dan su mano.
Otras no te dejan tocarlas.
Cuando yo era pibe,
había palabras inventadas a montones.
En estos tiempos, no hay tanto tiempo para imaginar nuevos inventos.
Hay palabras con cuerpo, palabras etéreas,
palabras fatales, palabras de muerte.
Sentimentales, reveladoras, ásperas, intrincadas, lacónicas, divinas.
Hay palabras de verano, palabras ingenuas, profundas, violentas, bifrontes.
Hay palabras que se dicen con la lengua y palabras que salen del estómago.
Palabras despiertas, palabras de fantasía.
Masculinas, buenas, malas, justas, inservibles, difíciles, inútiles, fieles, seguidoras, estúpidas.
Palabras que hablan.
Palabras para callar.
Palabras finales.
Final de palabra.

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