Let it Bee

Mendoza, Argentina, 31 de agosto de 2018, cerca de las 23:00 hs.

Como varias tardes del invierno en Mendoza, Argentina, ese día había llevado una taza de café cargado y extra grande a la mesita baja, junto a la ventana que apuntaba al Oeste en la casa de su madre y en la que ya llevaba más de una década.

Cuando mordió el primer bocado de galleta de salvado y miel, disfrutó enormemente, ese sabor del néctar fabricado por sus amigas, las abejas, fieles productoras, símbolo del  trabajo organizado de la naturaleza y generadoras de riquezas para sí mismas y para el reino humano, también. Se decía en internet que:

“Lo de los panales de abejas …  ya había sido vislumbrado en el siglo IV d. C.: las abejas “eligen” la más regular de estas configuraciones por ser la que minimiza el gasto de cera. De manera más precisa, cualquier otra que cubra la misma superficie y tenga igual número de celdas utilizará más cera. Darwin se refirió también a este fenómeno, señalando que esta “elección” de las abejas no era sino una confirmación de su teoría de la evolución…”

Londres, casi medianoche del mismo día:

Pensó por un momento en aquella mítica canción Let it bee y se dijo, “- ¿… La habrán escrito para que sepamos que todo viene del mundo de las abejas y ellas, dejan ser a la Naturaleza, lo que la Naturaleza es, justamente por su vida espontánea y regente de un universo completo?”

No sabía por dónde, exactamente comenzar la búsqueda de su duda existencial (pues era existencialista) y decidió entonces, apelar a sus códigos de la juventud cuando estudiaba sistemas numéricos y entre ellos, el hexadecimal (Hexa, seis y Decimal, diez). Es así que se dispuso a decodificar la palabra mágica: “bee”

bee = 11 x 16^2 + 15 x 16^1 + 15 x 16^0 = 2816 + 240 + 15 = 3071

El número arrojado le decía algo similar a lo que podía indicarle un panal repleto de abejas pero se dijo, “-…¿Qué ocurriría si divido esa cifra por los 31 días del mes de agosto?”

Bangkok, 00:01, 1º de septiembre de 2018.

Efectivamente, eso hizo y le dió 99 y una despreciable fracción menor a un décimo entonces, tomó una medida que siempre tuvo en cuenta desde que había asumido su vida espectral.

Sintonizó 99.0 FM y cayó nada menos que en Thailandia, Bangkok. No lo dudó ni un segundo más y copió el address en su página del escritorio virtual. Bangkok!

Mendoza, casi Las Heras, 00:05 hs, 1º de Septiembre de 2018:

Sintió que se golpeaba una puerta en los fondos de esa vieja casona y, se dio cuenta que algo le estaba indicando, que se encontraba en peligro. Como su Smartphone no era de última generación, recurrió a Usalama, que era su clave de Seguridad con su colega de África, Anwuli Okeke, y se colgó del link de esa genialidad y así, ¡presionó el botón de pánico, Usalama! .

Kenya, otros segundos más y esto ocurría:

Inmediatamente hecho esto, acudieron a él, un enjambre de personas a su mente que le dijeron: ” – Calma. Allá afuera, está todo en orden. Es sólo aquí, en tu mente, se ha distorsionado ligeramente unas conexiones neuronales que ya dejaremos en perfectas condiciones, tanto o más perfectas que los hexágonos del panal”

Buenos Aires, CABA, apenas transcurridos unos segundos más:

Recordó aquel primer amor virtual a quien le dedicaba poemas en cartulinas enyesadas color sepia y escritas con tinta marrón, que él mismo preparaba y se le hizo un apretón del cuore. Pero, se dijo, :

” – ¡Tenés que seguir o bien, nunca dejarás libre a este enjambre de seres que están en tu mente y ya tienes que descansar. Recuerda que hoy te han contado cuatro personalidades diferentes y te requieren para ciertas actividades, las que, ciertamente, tú no deseas y, por otro lado, te rechazan para las que más anhelas. ¡Déjalos ir, o como bien ya lo escribió Sting, Set them Free!  

Estados Unidos, con un Premio Nobel:

Pensó unos instantes y se dijo: ” – Maggiorano, ¡van a seguir con la hipótesis que trabajás para el UK y eso que ahora estás por entrar en el Reino de los Americanos!

” -¿Por qué no te dejás de embromar un poco con estos temas? – Y se dijo además: ” -¿No se han dado cuenta, Hombres de Poca Fe? La respuesta es “Soplar En el viento! , ya lo dijo Bob..!”

“-Parece, – pensó, – Que ya eres un ser completo.”

“- Ahora te recomiendo que, te dediques a dejar a esas abejas en paz, fieles amigas tuyas desde tu tierna infancia en aquella Plaza Cobos, en la Cuarta Sección, cuando investigabas sus hábitos de libar y, de una vez por todas, permitas que todo sea como puede ser, o sea,  ¡Let it Bee!

Juan Mangione

N. de la R:

Se ha incurrido en  un error en el Álgebra de Boole. Se tomó a “e” como el numeral 15 y, en realidad es 14. De cambiarlo, saltaríamos de Bangkok, a cualquier otra radio y dimensión, fuera de  la realidad mental del autor. El error, es parte de la verdad. ¡Gracias!

 

 

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