Carta Abierta a Otro Planeta

Atención, Srta. Jerry Morgan.

Se había inaugurado la Era de la Anticipación de Conflictos Bélicos Mediante Algoritmos. Se avecinaba una Guerra entre China y América de proporciones letales. Era la Guerra Final y que abarcaba la Galaxia Terra y estaban también, los Visitantes.

Desde el punto de vista de las comunicaciones entre Oriente y Occidente, estaba todo superado: ya corría la Era de la NeuroEscritura de Pensamientos Simples.

-Hemos superado, desde Confucio en adelante, todas las formas de pensamiento, meditación y comunicación.

-No obstante, nosotros, llegamos antes a otros cuerpos celestes y ustedes, siguen pensando en Filosofía Antigua.

Simultáneamente y, como era de esperar, ya se vivía la Era de las Traducciones e Interpretaciones Simultáneas en Tiempo Real. Esto, no ofrecía la menor dificultad y, China y América, se entendían sólo por estar una frente a la otra.

De vez en cuando, hacían un poco de “texting mental”, como el citado anteriormente, para volver a cosas más concretas y seguras del Siglo XXI.

Desde la Constelación Naturalia, que se vislumbraba Verde porque se desprendió de Ecos, bajó un Visitante y pensó:

-Ustedes, ¿en qué andan con todo esto? Nosotros, los vinimos a buscar y, ¡no quisieron subir! Jerry Morgan, habló con uno de ustedes y le dijo:”¡-Amigos!, – y él, le contestó lo mismo pero, en singular, pues, ignoraba si ustedes pensaban pacíficamente. ¡Él no es uno de ustedes! Él es de Lupus y vive solo y arrinconado en su caja.

Cuando menos se imaginaba, los mecanismos de ataque y defensa se habían activado. Los Visitantes, habían multiplicado tanto a los robots de sus dominios que no corrían ningún riesgo pues, estos combatían por ellos.

Los Visitantes, eran Humanos Comunes y Corrientes. Habían emigrado hacía millones de Años Luz, volvían de vez en cuando, querían a la Tierra… ¡la extrañaban! Se habían superado tanto que les parecía mentira el estado en que se vivía en ella.

Los Humanos, había creado factorías o fábricas de humanoides para repuestos medicinales y eventos bélicos así es que, no teniendo tantos robots, fue una Guerra Sucia entre humanos, de uno y otro bando, humanoides y Visitantes que intercedieron, anulando la masacre con sus Termorayos que, volatilizaban todo lo bueno, lo malo y hasta la inmundicia circundante y restante en el planeta.

La batalla final, se había dado en tantos lugares que se había hecho necesario usar los circuitos de vuelos automáticos implantados en los cerebros de pilotos, navegantes y artilleros. Todo funcionó perfectamente, claro, en términos de tecnología. ¡En términos de vidas, fue una catástrofe! ¡Fue, la Guerra Final!

-¡Si hubiésemos hecho Abducción de ese sujeto, se salvaban todos pero, se negó y se conformó con la Abducción de la Simple Inferencia, la de lo “más probable!”

Una mirada confusa y nublada se levantó hacia el cielo. Alcanzó a ver una nave verde que se alejaba y una rosa, una Rosa China.

Entre tanto, la sombra de un gato le recordó que, en algún momento, se sentaba a mirar por una ventana que apuntaba al Oeste de Mendoza, Argentina, que lo llamaban Maggiorano y que, un gato como ese, lo miraba azorado de tanta locura que pensaba cuando se acordaba de la Srta. Jerry Morgan.

Juan Mangione

20:01´, 20 de septiembre de 2018.

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