¡Teletrófono!, ¿y ahora qué?

Nadie sabe con exactitud quién inventó el actual teléfono. Se pensaba que  había sido Alexander Graham Bell pero no fue así. Bien, fue un señor italiano llamado Antonio Meucci quien nació y murió entre 1808 y 1889. Veamos la cita:

Antonio Santi Giuseppe Meucci (Florencia13 de abril de 1808Nueva York18 de octubre de 1889)1​ fue un inventor italiano, creador del teletrófono, posteriormente bautizado como «teléfono», entre otras innovaciones técnicas. Desarrolló un teléfono neumático (precursor de su teletrófono) que hoy todavía se utiliza en el Teatro de la Pergola de Florencia y que luego perfeccionó en el teatro Tacón de La Habana. (Ver Meucci ).

I.- La Mentira Organizada o el Delito de la Comunicaciones:

Pero, ¿alguien nos explicó de algún modo y en alguna circunstancia que, el actual teléfono sería el instrumento más grande y jamás usado para la mentira? Veamos algunos casos típicos.

Por ejemplo, los padres enseñan a sus hijos a mentir cuando suena el aparatito en casa y ruegan a sus niños: “-¡Decile que no estoy!”.

Así y de ese modo, los niños aprenden a mentir, sistemáticamente y por orden e instrucción de sus mayores. Es una cadena de mentirosos a mentirosos. La mentira, no es natural sino que se enseña y se aprende.

II.- Señorita, “-No estoy para nadie!”:

Otro de los casos paradigmáticos, es el de las secretarias, pobres criaturas “comepapeles y tragacables” que dicen: “-El Doctor, está en una reunión… ¡No lo puede atender!”

Uno, se resigna y llama a las dos horas y esperando que haya tenido tiempo (el Doctor famoso, de hasta darse una ducha), la comepapeles le dice nuevamente: “-¡Está entrando en la quinta reunión del día!”

III.- ¿Para cuando la teletransmisión total?:

Obviamente, estamos viviendo un sistema que se ampara en la falta de imágenes visualizadoras y en la mentira de una voz semiaterciopelada para decir excusas que nadie cree, que nadie tolera y que nadie  soporta pero el tema, no termina aquí.

IV.- ¡Como si uno fuera un degenerado o como si entre ellos, no fuera normal!:

Pero tampoco es la última mentira posible de la mano de la telefonía. Inventaron el celular y los pusimos en red y hasta tenemos grupos para todos pero, nos  podemos esconder, bloquear un usuario o bien si nos llaman, decir la consabida frase:

“-Disculpame, Juan, estoy con mi esposa en un trámite muy delicado!”.

La pregunta, entonces es: “-¿Para que lo dejaste encendido?”

V.- El solitario, casi fantasmagórico pero ni quiere hablar con vos:

Como verán, el repertorio no termina aquí pues, siempre hay excusas válidas, como la anterior y otras, no están tan claras como los que dicen, bajo un silencio sepulcral, como para no darte ni la más mínima injerencia en su vida en ese momento: “-¡Estoy en el cine!”

VI.- También están los que nadie invita, ¡pero siempre están!:

Para despedirnos, les advierto que mi celular figura hasta en blogs y redes sociales que publico pues, como está intervenido, hay un terror celestial a comunicarse conmigo.

VII.- A modo de Intrusiones Legales:

¡No se aflijan, hay alguien que no es Dios o el Altísimo que ya sabe que publiqué esta nota y que ninguno de ustedes, me estará llamando!

¡Buenos días!

Juan Mangione

Director

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