Super algie or deep scuba diving!

¡Agua, si tu no fueses, yo no sería!

Roma, 05 de enero de 2019.

Como le había anticipado a su amiga Nelly, la próxima vez que saliera de viaje, sería con una ligera mochila. Lo único que su amiga ignoraba era que él, lo haría desde otro continente, el día menos pensado y que ella, se enteraría cuando todo estuviese consumado y sin que jamás lo hubiese sospechado.

Partió de Fiumicino en clase económica en el área de vuelos domésticos y se dirigió a Palermo. Tenía que volver a la tierra de los genes, del mar borravino y si no fuera porque ya no comía animales, le hubiera gustado mucho un plato de spaghetti frutti di mare. Más adelante, la vida le daría una sorpresa.

Palermo, 05 de enero, horas más tarde.

Su abuela Catalina, los preparaba en forma espectacular y él no hacía más que evocar esos platos, a su abuela querida y aquellos domingos de familia, grandes almuerzos italianos y vida colmada de actos hedonistas, aparentando que el Paraíso del Dante, se había materializado antes de morir, aún antes que su infancia culminara drásticamente y así descubrir que su abuela, también había pecado cuando joven.

El vuelo fue escaso en minutos y llegó a Palermo, lleno de inquietudes pues, no quería ser reconocido, si bien sus amigos y paisanos, ya sabían que se encontraba camino a la ciudad del Regno de Sicilia de otros tiempos. Estaba orgulloso, aquí y en Calabria, estaba su sangre, su origen y tal vez, su futura tumba, si es que cumplía su sueño de morir en el origen.

Buscó una de las tantas y amadas calles estrechas de los bajos palermitanos, halló un bar que invitaba a los parroquianos a un caffè ristretto y se sentó con su insólita cara de “yo soy de aquí¨” y bebió el caffè… saboreó con el paladar y con la memoria impregnada de historia y recuerdos que le vinieron al torrente de sangre, en el más breve lapso de tiempo pero, el más prolongado de su génesis urbana.

Recordó aquella frase que le repetía a sus amigos y parientes:

“¡Tu mente sabe lo que tu sangre porta!”

Pretendía que esos instantes fueran eternos, como eterno era su origen hasta llegar al Nearthental, o tal vez, al mismo cosmos de donde venía todo polvo, antes que el simio llegara a la copa de algún árbol en la próxima África.

Aprovechó que la mesera se acercó para cobrarle, luego de pasada una hora de avistajes semiurbanos e históricos, le mostró una foto y le preguntó:

“- Questa, è Doll, la mia fidanzatta. Lei la conosce o purtroppo la  potrebbe riconoscere con la selfie?”

“- Scusi, primo di tutto, io non parlo di queste cose personale con i turisti. Vai dal manager e fa la domanda come davvero se può fare per trovarla col polizioto!”

“- Mi dispiace, non è questa la mia volontà di scomodarti. Vado via. Ciao, ci vediamo subito!”

Fue un trago amargo, para cerrar tan buen momento. Se resignó y aspiró profundo, buscando su perfume y una solución al enigma. Doll, ¿dónde estarás?

Dakar, 06 de enero, 07:00 AM.

Tenía, tal vez, un largo camino de búsqueda y sueños por delante pero, ¿qué hacía en Dakar y a estas horas de la mañana de un domingo? Pues era sencillo:

Quería leer toda la prensa especializada en finanzas y economía para seguir de cerca ese día, como cierre de una semana bursátil y comenzar el lunes, con el movimiento de las monedas legalizadas por el Banco Central del África y, de paso, acompañar los movimientos fiduciarios del eCFA, al que él mismo había contribuido, cuando delineó los fundamentos de la criptomoneda, Afrecoin.

Era sumamente interesante no perder chances de la situación y así lo hizo, hasta quedar conforme con los informes que esto le sugería.

Dakar, lunes 07 de enero, 06:00 AM.

La prensa especializada, le traía buenas nuevas. De acuerdo con la misma, el  Continente Africano, había llegado a su tercera moneda virtual, luego de una en Túnez, el mentado eCFA y ahora, se había lanzado otra para la zona Centro y Este Africana.

La perspectiva de África, era que, con la cautela propia de un gran estratega y cazador de oportunidades, esgrimía su visión, de “Esperar y Ver!”

Esto lo tranquilizó, dio un par de vueltas por la ciudad y se contactó con una gran amiga y colega de su Dream Team, a la que él habia bautizado como “Gem”.

Ella era morena, africana, generalmente en la diáspora y súper inteligente. Tal dulzura, lo acompañaba desde el lejano horizonte de las telecomunicaciones y había sido clave en todos los éxitos de su vida virtual, en este siglo venturoso y lleno de sorpresas como lo era el mentado Siglo XXII.

“-Gem, -sonó su voz en el Cellphone, – ¿estás bien?”

“- ¡Por supuesto y qué gusto saber de vos! Estás aquí, ¿verdad? ¡Eso me dice el Indicador GeoPersonal!”

“- ¡Claro, acabo de llegar, vi los diarios y tengo que partir. Sigo viaje pero no te preocupes, sólo te pido un favor! Debo ingresar a otro continente con moneda diferente y no pasar a comprarla personalmente ni hacer transacciones virtuales. ¿Tenés a mano unos eCFA y los descontás de mi cuenta de Afrecoins cuando te lo indique y termine con todo? ¿Es mucho pedir?”

“- ¡Para nada!. Como imagino que vas al aeropuerto, ingresá al sector del tercer piso, buscá el Bar Africaners en Cape Town y retirá la llave 07 del vestidor! Con ella abrí la caja. Me ocuparé que esté la orden del dinero virtual allí con una nueva identidad. Luego, vé a ver a los contactos en Cape Town. Te darán tu nuevo nombre y pasaporte. Los 10 mil eCFA son tuyos.” ¡Buena fortuna. Siempre tuya!”

“- Gem, no ignoro que otras alternativas de vida y políticas pueden ocurrrir pero por ahora, “Esperar y Ver”, es bueno; otras criptos llegarán aquí pero Africa, tiene las propias. Eso es lo nuestro y eso será la causa de otros. ¡Besos y hasta otra mañana de sol!”

“- Besos, caro amico! Te voy a extrañar. ¡No te pierdas! En febrero estaré en Europa. ¿Te das una vuelta?”

“- Claro, lo intentaré y me comunico. Gem, por las dudas, ¿supiste algo de Doll en los últimos tres meses? Sólo pregunto, no quiero ser ofensivo. Bien sabés que ella y yo…”

“- No, no la vi más y no me molesta tu pregunta. Siempre te preocupaste por tus chicas y hasta por nosotras, ¡también! ¡Un beso, tranquilo y vive feliz.!”

“- Gracias, Gem, un beso!”

Ciudad del Cabo, 07 de enero 11:00 PM.

Por suerte, sus amigos Van Vueren, sudafricanos y de ley, lo esperaban en el aeropuerto. No estaba cansado sino ansioso por ver qué tal era el panorama de aquel país hecho de color y esperanza, para dar otro giro a sus experiencias políticas y tecnológicas.

No había olvidado que buscaba a Doll y seguía en su periplo tras ella. Pero esto, era parte de un viaje que figuraba en la historia del General San Martín, cuando engañó a todos los espías, detractores y conspiradores.

Había –de este modo-, burlado a los medios visuales, auditivos y también electrónicos, tanto en Tierra como desde el espacio exterior. Le parecía increíble pero, ya estaba volando fuera del radar, como había hecho en sus años juveniles y por cuenta propia, tomando un avión de Caleta Olivia y llegando a la superficie del Shefield.

De lo que estaba seguro -e iban quedando atrás-, era que sus enemigos y detractores, lo esperaban en vuelos de trazados típicos Roma-Madrid-Rio-BuenosAires-Mendoza.

Jamás imaginaron que estaba con los Van Vueren, tomando unos tragos en Cape Town y disfrutando de las delicatessen del sur del mundo africano.

Él, era un ser  humano excepcional y ella, tenía una estación de radio y era bloggera. Se la había cruzado varias veces y no había dejado de explicar nunca en los idiomas que manejaba y como podía, la simpatía que sentía por esa bella gente.

No quiso ser inoportuno pero cuando comenzaba a articular la pregunta por su nuevo pasaporte, los Van Vueren ya les extendían el documento transnacional con un nombre y un número de embarque al tiempo que, él mismo debía de pasar por el casillero 07 y retirar la orden para su dinero virtual con esa identidad.

Entendió la mecánica al instante, caminó unos metros, llegó a los casilleros de llave termomagnética, se identificó con la ficha digital de Van Vueren y se abrió la puerta de Carbono: sólo una tarjeta de material laminar y casi etéreo con un número en clave musical y un texto breve con un nombre en criptogramas chinos.

Era su nuevo nombre ante la banca mundial. Tenia que aprender rápidamente a escribirlo, pronunciarlo y pasar por los bancos electrónicos inadvertidamente. Misión cumplida en etapa preliminar. Ahora, volvería y se despediría con placer y esmero.

Saludó a sus anfitriones, degustaron un trago en Africaners, y les aclaró que, había visto un panorama tranquilo, pacifico y lleno de vida pues, habían recibido de benefactores de Medio Oriente, una suma de 10.000 millones de criptros para su reconversión al Mundo Verde.

Estaba orgulloso de ser un Bicho Verde. Era algo que en los Siglos XX y XXI hubiese sido imposible. Este otro tramo, estaba perfecto.  Ahora, venía la parte más delicada y peligrosa del periplo que había iniciado.

Un segundo antes de dirigirse hacia la zona de preembarque, los miró, estiró su mano derecha con la foto de Doll y los cuestionó con las cejas.

Ellos, casi impávidos y comprendiendo desolación y dolor, movieron la cabeza dando la negativa. Guardó la foto y camino, caminó hasta preembarque. Descansó sentado una hora, luego la manga y finalmente, embarque.

Ushuaia, 08 de enero, 10:00 AM.

Era una misión tipo Ajedrez Blitz, como había aprendido de ver la grandiosidad, -valga la redundancia-, de Magnus Carlsen. Tenía que ser rápido o ultrarrápido y ¡my efectivo!

Ahora, le tocaba una tarea por su cuenta pero, iba al encuentro de aquel amor deseado y presente sólo en ese impersonalizado mundo Virtual y Social de las Redes del Siglo XXII. Ella era Doll, (muñeca) y le advirtió que si no aparecía en tres meses, debería buscarla.

Su permanencia en Tierra del Fuego sería breve pues, tal punto había sido elegido como distractor de sus perseguidores y para llegar muy próximo al punto de contacto en Comodoro Rivadavia.

En esta isla, debería contactar a su amiga Natasha, excolega de misiones anteriores de San Petersburgo. Ella, le confirmaría detalles del viaje.

Fue a un feria de mariscos en el litoral hacia el Este de la isla. Ella estaba en un negocio pequeño de crustáceos. Había colocado una bandera de Grecia en el mástil de su barquito de madera y le mostró la foto de su hijo en primer grado primario de seis años quien había realizado la maqueta.

Miró la bandera y supo que el barco que lo esperaba, era de ese origen y que sería a las seis de la mañana en Puerto Insólito. Estaba todo dicho. Al parpadear y dirigir su inteligente mirada, ella tomó su pañuelo del extremo derecho al lado de su cuello y le mostró una figura de un pequeño submarino azul y la leyenda “BlueSeal”.

No pudo con su sentimiento de amor y tentación de requerir información. Disimuladamente, introdujo la mano en su bolsillo, apretó la foto de Doll, la colocó a la altura de su cintura y la miró.

Natasha, sin dudar y para que no se detuviera, le dijo entredientes:

“-Niet!”

Se fue apresadumbrado pero, los detalles del periplo marino, estaban terminados. Sólo faltaba una cosa esencial. El factor humano y eso, era justamente él. Lo que no podía fallar. Él y nadie más que él pues, todo lo demás estaba arreglado y esperándolo.

Este fue el lugar en el que ya había estado en 1982 pero ahora, no había actos beligerantes sino que se encontraba en un acto de búsqueda, de amor, eterno e insólito.

En lo único que puso especial énfasis y se cubrió en todas las facetas posibles, fue en el hecho de pasar inadvertido y salir de allí lo antes posible pues, del otro lado de la frontera, había estado el rival del Atlántico Sur, y no le convenía que se supiera de su presencia aun con otra identidad pues, su fisonomía era la misma y así, sería blanco fácil de ataques, venganzas y hasta pérdida de su vida en medio de algo justamente, vital. Debía de salir pronto de allí y lo hizo en breve tiempo.

Debe tenerse en cuenta que Gem, tenía los registros de retina de su Caro Amico pues, eso venía en la documentación de la moneda virtual y el pasaporte de los Van Vueren.

Había pasado por reconocimiento migratorio y también comió algo. Pagó con unas criptos y luego, partió rumbo al continente sin mayores inconvenientes.

Todo legal, todo rápido y en cuestión de segundos. Trámite perfecto e ideado por él mismo, apenas un tiempo atrás. Era una cuestión muy sencilla pues su formación técnica, lo ayudaba mucho en un siglo dominado por máquinas tontas y tecnología de la Imbecilidad Artificial.

Partió, partió urgente, sin mirar atrás, habiendo mantenido un sepulcral silencio y luego de la única palabra de Natasha. Adiós, amiga. ¡Gracias!

Comodoro Rivadavia, 9 de enero, 05:08 AM.

Había ido de Ushuaia a Comodoro, -unos 1.352 Kms-, y demoró 16 hs y 8 minutos. Luego le quedaba el trecho por altamar con un pesquero y BlueSeal, engarzado en la popa.

A partir de allí, se largaría a las profundidades del Atlántico Sur para cuando divisase la nave hundida, saldría para aproximarse y ver los rastros dejados por aquella tripulación del ARA Juan, en ese trágico día 15 de noviembre de 2017.

Otros años, siglo y tecnología antiquísima. ¡Qué pena!, Humanos perdidos por culpa de humanos, actos bélicos o bien, negligencia de la dirigencia inescrupulosa.

¡Qué pena todo! Él mismo, no había terminado una u otra guerra y ahora, estaba buscando a su amor virtual, en forma incondicional, a esa mujer perdida y en forma anónima.

¡Qué pena! El mundo, daba pena y había sido penoso siempre. La diferencia, era que antes, nadie lo veía o lo expresaba. Ya en este siglo, la gente no callaba, muchos actuaban aun en forma insólita como él y otros tantos, morirían de muerte anónima.

Puerto Insólito: lugar de encuentro, 09 de enero, 06:00 AM.

Minutos antes de las 6 AM, ya estaba en las orillas de Puerto Insólito y habían escasas embarcaciones. No más de diez o quince. Buscó la bandera griega y la encontró de un golpe de vista.

Cuando se aproximó a la cubierta, salió de la cabina -y por sobre la vista de todas las amarras-, un hombre de gran porte, no pronunció palabra, le extendió la mano y una vez que ambos estuvieron en la cabina del Capitán, le dijo: “- BlueSeal underneath”.

Estaba claro. Le brindaria peaje este barco pesquero de bandera griega llamado Sócrates Eterno, el que lo ocultaba debajo de popa cerca del timón y BlueSeal lo esperaba para llevarlo hasta el ARA Juan 2017. Arreglaron un valor en criptos, pagó y descansó minutos.

 

Era peligroso pues existía desde 1982, una zona de exclusión bélica marcada por una potencia del Norte y el Sur, no había podido romper el cerco marítimo y beligerante de la misma.

Sócrates Eterno, desayuno de las 07:00 AM.

Como era de esperar, nuestro agente silencioso y precavido, habría de sugerir un plato patagónico y el Capitán de Sócrates Eterno, pronto le acercó, una dieta rica en pigmentos rojos.

Eso, era para favorecer la percepción de ese color y también, para la ingesta de frutos de mar como excepción vegetariana y evitar la anemia.

Fue así que le sirvieron langostinos, camarones, cangrejos y langosta, servidos con un buen café caliente y reconfortante. Le preguntaron si no quería una bebida alcohólica para combatir el frío marítimo.

Era lógico, ellos no sabían que en la pequeña mochila de este buen hombre y buzo táctico, existían muy pocos elementos y ellos eran: su traje de Super Algies, mezcla de algas bangiales patagónicas y neopreno, creado y montado en China por su sastre (y marino), Simón, junto a un par de patas de ranas, guantes y un pequeño tubo de gas CO2 comprimido para inyectarlo a su traje a la altura del tobillo, en la válvula ad-hoc.

Comió, bebió el café fuerte -y griego-, y así, se dispuso a su viaje aguas adentro. En unas horas, llegarían al punto de encuentro con ARA Juan 2017 y le correspondería la hora 12 AM, justo cuando tendría la mayor luminiscencia solar del medio día sobre sus aguas y su cabeza en particular. Eran la hora y el día ideal.

Antes de dejar la mesa, miró hacia una de las paredes de la cabina. En un pequeño cuadro que se encontraba en la pared de la embarcación, se alcanzaba a leer en varios idiomas, incluyendo el de nuestro agente: “¡La ignorancia es el origen de todos los males!”

Como sabía perfectamente, a los griegos, hablar inglés u otra lengua de los microimperios de la modernidad, no les simpatizaba nada. Es así que casi no hablaron y solamente se manifestaban por señales, algunos gestos y palabras semiguturales. Ellos, fueron la Magna Grecia.

Se aproximó al hombre, anfitrión y, Capitán. Le hizo una seña con el pulgar que se iría abajo. El Capitán, lo entendió al toque. Era la hora. Le abrió una compuerta en la popa de la embarcación y  nuestro hombre, con un leve gesto de sus manos, articuló la apertura de la escotilla de un submarino fabricado en Rusia al que Natasha se había encargado de hacer traer y llegar hasta Patagonia.

BlueSeal, 09 de enero, a 500 km, mar adentro.

Se encaramó, tomo los controles, cerró la escotilla, presurizó desenganchó y en segundos partió a toda máquina. No daba más que 5 nudos de velocidad pero era suficiente para una misión de rescate y no era una nave de guerra. BlueSeal, tenía la última tecnología y toda había sido concebida por su pedido especial.

Tenía Realidad Aumentada y Visión Colorimétrica a través de su visor frontal. Podía ver detalles del fondo del mar, estando a casi 500 metros del mismo.

Los cardúmenes le pasaban a diestra y siniestra  mientras que no se vislumbraban rastros del ARA.

BlueSeal

Había conectado el sistema de Rastreo BlueSeal al de Personal Tracking. Este, le dio exactamente dónde se encontraba y la distancia al punto de naufragio de ARA Juan 2017. Restaban 1.600 metros. Era cuestión de escasos minutos.

Se acercó hasta unos 100 metros. Se posó sobre el lecho marino, y pasó a colocarse su traje presurizado WaterWear para ir inmediatamente en busca de algún rastro de vida.

Altamar, Golfo San Jorge, 09 de enero, 02:00 PM.

Prevenido como pocos y habiendo sido un agente secreto a su propio servicio pues, para nadie trabajaba profesionalmente y nadie pagaba por sus servicios, generalmente secretos y exitosos, ya contaba con su traje, mezcla de Neopreno y algas rojas del Sur Patagónico llamadas, Bangiales.

Las algas bangiales, se obtienen como material de resaca marina exclusivamente, lo que le falicitó el hallazgo, en sus viajes previos de reconocimiento y búsqueda de elementos selectos para su futuro invento.

Haría, con este traje, un procedimiento respiratorio cutáneo antes nunca visto y se lo llamó Super Algie. Esta técnica es la alternativa que inventó él mismo, para llegar a la mujer perdida, dado que sus pulmones, no le alcanzarían para bucear a 500 kms de la costa y 800 mts de profundidad.

Así fue que su colega y amigo Simón de China, le hizo a medida y a su  pedido, dicho traje de algas de 4 milímetros de espesor y con válvula de carga del catalizador, Dióxido de Carbono (CO2) en el tobillo derecho y de ese modo, trabajar bajo presión a 1.600 ppm (partes por millón). Esto, de acuerdo con los estudios que se habían realizado, aseguraba un crecimiento de las algas bangiales en un 85 %.

De ese modo, él quedaría presurizado y bajo extrema condición de peligro pues, tenía la presión del aire (atmósfera) y la del agua a 800 metros más la que le proveería el traje WaterWear.

La tasa de producción de Oxígeno no podía superar los 4 litros por minuto pero, tampoco dejar de abastecer la demanda de un hombre de peso medio como él, digamos de 72 kgs. y estatura mediana, algo de 1,72 mts.

Paralelamente, como efecto secundario, se liberaba calor en la resultante de la fotosíntesis, además de O2 y glucosa y, de ese modo, contribuiría, aun en partes mínimas, a compensar las bajas temperaturas del  Atlántico Sur.

Estaba cubierto por todos lados y se quedó tranquilo pues, Simón, habría hecho un gran trabajo. Lo supo desde joven. Desde que era muy joven y un aprendiz. Siempre supo hasta en su madurez, que debería a trabajar contrarreloj y bajo presión.

Algas Bangiales

Se debe recordar que nuestro agente, llevaba el CO2 en  un tubo pequeño de gas comprimido en su mochila y la luz, siempre que le tocaría el día agraciado de aquel 10 de enero a las 12 AM, serían factores clave para su buen desempeño de respiración cutánea por fotosíntesis.

CO2 +luz +catalizador = O2

Catalizador = CO2

Mar Argentino, 800 mts abajo, 09:00 de enero, 03:30 PM.

La misión de búsqueda lo mantenía activo y expectante pero, le pesaba tanto que le dolía la espalda como si fuese Atlas cargando el mundo justo en el nacimiento de sus cervicales.

Ciertamente, no sería tanto el frío del agua como la falta de luz, lo que no le vendría muy bien para los procesos de oxigenación cutánea y la visibilidad submarina.

Gracias a su implante coclear de audio aumentado y a las transmisiones intercontinentales que le llegaban desde la Base Vittoria, los comentarios eran los siguientes, en lo que se refiere al panorama que le esperaba en cuanto a luminosidad en el Atlántico Sur. Veámoslo:

“…La posibilidad de observar toda esta fascinante vida submarina se debe en primer lugar a las radiaciones luminosas que llegan del Sol, que tienen la propiedad física de propagarse en el medio líquido, y en segundo lugar, al visor, que pone una capa de aire entre los ojos y el agua del mar…”

Profundidades al Rojo Vivo, 09 de enero, cerca de las 04:00 PM.

Antes de su partida de Italia, se había asesorado acerca de los catalizadores de pigmentos de colores cálidos en retina, y de ese modo, como había quedado con Doll, vería así el mensaje en algún lugar de la Patagonia, tanto terrestre como en los aviones o bien, en algún vehículo o en el barco que navegaría.

Por su parte, él no habría encarado semejante travesía si no fuera que estaba convencido que el sello de su amada, estaba en algún lado y esperándolo.

Doll, usualmente, llevaba entre sus cosas, los elementos reglamentarios a un agente secreto y, un labial rojo intenso, como le gustaba a él. Estaba seguro que si se valdría de algo, sería de esa, su primer arma fatal en la conquista del Eros y la última herramienta como huella.

Nuestro agente, ahora más que nunca, usaba un catalizador de pigmentos rojos o colores cálidos para lo cual y de ese modo, vería el mensaje de Doll, siempre que existiese el mismo, siempre que ella, no hubiere sido una creación fantástica de Las Redes del Siglo XXII.

De este modo y dado que había comenzado alguna de sus más largas y sorprendentes aventuras en el Sur del Mundo, decidió recordar conceptos de Física Óptica y de ese modo, se puso de lleno sobre sus registros mentales acerca de las ondas electromágneticas y el Espectro Visible.

Recordó aquel tema de los catalizadores en formato “eye drops”, refractarios de colores y no tenían aplicaciones submarinas dado el riesgo de contacto con agua salada.

Luego de sus lecturas, concluyó “…que la captación de ondas largas (650 nm), de la zona del espectro correspondiente a la luz roja, mediante el fotopigmento eritropsina, se daban hasta cierta profundidad en los mares y dependía de la zona y la temperatura y hasta de la turbidez de los mismos…”

Era por eso que tenía que apurarse con  su inmersión a  puro traje WaterWear y su oxigenación cutánea Super Algie, para llegar con buena luz hasta los 800 metros, de menos irradiación solar pero, sus lunetas hechas en Shanghai, eran su aliadas exclusivas: ¡Sólo para sus ojos!

Corría el año 2115 y allí estaba la vieja nave submarina. Hundida y perforada. Con fantasmas y rondaban con otros dispositivos respiratorios, buscadores de tesoros mientras corría el Siglo XXII.

Caverna y lecho marino Atlántico Sur

Nadó, hizo un esfuerzo, como probando su traje, su invento de respiración cutánea por fotosíntesis y comprobando que no moriría en el intento.

Descubrió una de las claraboyas de la vieja nave submarina y se acercó a ella. Tristemente, encontró lo que no hubiese querido ver nunca.

Como la luz natural, ya muy tenue le alcanzaba apenas para su respiración y no para ver con su luneta Red-Intense, miró y observó con su lámpara de algas de “Latro”, que se encontaba una leyenda en el interior de la nave.

Claraboya, Babor de ARA Juan 2017

Escrito con Eternal Sparkling Rouge, en una pared de metal y completamente oxidada se alcanzaba a leer:

I wish you were here!

Love! Yours, Doll!

De regreso y sabor a sal, Altamar, 09 de enero, 07:00 PM.

Él tomó por su camino de regreso y, cuando volvió de su periplo en el BlueSeal, llegó a la cubierta del pescador; allí le preguntaron con curiosidad:

“- ¿ Ud… agente oficial de…?

“- ¡No, mi amigo, vamos a la costa sin más demora, tengo un largo viaje de regreso!

¡Mi nombre es Wolf, Mr. Wolf!”

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Los contatactos secretos para esta misión fueron:

https://m.monografias.com/trabajos95/fotosintesis-y-respiracion/fotosintesis-y-respiracion.shtml

https://dnangelica.com/dnangelica/index.php/2015/09/27/fotosintesis-en-algas/

https://barrreport.com/threads/is-pearling-a-continuous-process.2707/

https://www.google.com/search?q=algas+nativas+del+atl%C3%A1ntico+sur+magallanes+y+beagle&safe=active&tbm=isch&tbo=u&source=univ&sa=X&ved=2ahUKEwj0-_3Zw8_fAhXEh5AKHVikCoYQsAR6BAgFEAE&biw=1360&bih=577#imgrc=SxQXfBChnMPRCM:

https://www.researchgate.net/publication/286088253_La_Zona_Costera_Patagonica_Argentina_Vol_I_Recursos_biologicos_bentonicos

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen1/ciencia2/17/htm/sec_7.html

 

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