¡Códigos y Fantasmas!

¿Qué ha estado ocurriendo?

Los últimos años de la vida pública mundial, se ha transformado en un racimo de palabras que van y vienen entre atacados y atacantes. En un sector silencioso, existen también otros sectores, más interesados en construir con el día a día de su trabajo que, participar de estériles discusiones.

Desde la  física:

El principio de acción y reacción, indica que a una fuerza aplicada a un objeto, este responde con otra fuerza de la misma intensidad pero en sentido contrario. Es ley en la física clásica y obran tratados mundiales acerca del fenómeno.

En lo social, ocurre exactamente lo mismo. Unos obran, mal o bien pero hacen lo que creen que deben hacer. Desde otros sectores, critican o establecen nuevas pautas de lo que debería ser.

¿Qué olvidamos?

Panorama Internacional:

Olvidamos, tal vez, por unos minutos que el mundo hoy, tiene los ojos puestos en Venezuela, el Pdte. Nicolás Maduro, el pretendido régimen cubano en el continente y la injerencia de argentinos, brasileños y caribeños en el gobierno de tal país. ¿Qué podríamos hacer? Dejar que se resuelva puertas adentro. ¡Códigos!

¿Cuál es el comportamiento actual de los más poderosos hasta los más débiles del planeta y de la geografía local? Pues bien, la de operacionalizar un cambio de gobierno (un golpe) cívico-comercial imperceptible y alterar el orden de Venezuela en todos los aspectos de su vida. ¡Fantasmas!

¿De qué nos estamos olvidando? Obviamente, del contexto. El contexto de este fenómeno puede ser  nuestro país, un continente o el mundo. El expresidente Obama logró el Premio Nobel de la Paz pero, reclutaba nuevas tropas para terminar una guerra que no parece tener fin: ¡Fantasmas!

Las potencias mundiales se reúnen para discutir las alteraciones producidas por el cambio climático mientras que los más poderosos se resisten a instalar medidas de protección contra dicho cambio, comienzo de la destrucción del planeta en el mediano plazo. Mientras tanto, en ese contexto que ya dijimos –olvidado- Al Gore, ganó el Premio Nobel de la Paz y no ganó la presidencia de los Estados Unidos de América. ¡Códigos y fantasmas!

Y por casa, ¿cómo andamos?

Argentina, se deparaba entre una reforma política, una nueva ley de medios audiovisuales y el asedio de los mismos contra legisladores y el Ejecutivo: ¡Fantasmas!

El ciudadano común quiere que no se interrumpa la libre comunicación entre pares y entre el Estado y la Sociedad Civil. Hablando de códigos de todo tipo, es una cuestión también de…¡Códigos!

Argentina, en estos últimos años, sufre una “grieta” y se encuentra, tal vez, como nunca antes, dividida en dos facciones civiles y culturales. Para comprobar esto, basta observar cualquier noticiero nocturno, las conductas de los vecinos en las calles y las sentencias de amor y odio en de todo el país, en sintonía con tal aberración. Muchos a favor y otros en contra. ¡Fantasmas!

Charly García, se mostró un buen día de su vida, frente al excelso Lanata en un reportaje previo a su recuperación (espectacular). Los televidentes aplauden al desvariante Charly y Lanata, incólume, lo acompaña hasta su recuperación. ¡Fantasmas y códigos! ¡Arte y periodismo! Masividad y exigencias al más alto nivel, al borde del abismo, a un paso del colapso.

¿Cerramos esta columna?

Todo se perfila como acción-reacción. Todo se enfrenta en este país y momento histórico que ya los medios reflejan como el cambio del Norte-Sur por el Sur-Norte.  Mientras tanto, en el mismo contexto, existimos los que nunca paramos salvo, porque nos hicieron parar. Los que, en capitales como Buenos Aires o Sao Paulo, arrancan a las 5 de la mañana a ganarse el pan. Sin fantasmas, con códigos, marchan como ejemplo de su progenie, de sus empleados, de sus patrones, de sus colegas; sin fantasmas, sin muchas pretensiones más que, no perder los códigos y, deshacerse de una vez por todas de las nunca faltantes sombras y quienes las alimentan.

No se despide de ustedes el autor de esta columna. Lo hacen, quienes a esta hora del día, no han tenido tiempo de leer el diario, de saber qué nuevo fantasma ha aparecido en el imaginario popular. Mientras tanto, en el mismo contexto olvidado de siempre, están los que trabajan desde el anonimato para ver si, algún día las cosas cambian para siempre: ¡Códigos!

Esta columna la cierran en China, Chenwei, quien, cuando son casi las 24 horas está trabajando para la grandeza de su país. Esta columna tiene como despedida a Karthik de la India quien cuando en su país es de noche, nos espera para que sepamos que aún está trabajando en su oficina de Nueva Delhi. ¡Códigos!

Finalmente, lamentamos que, esta columna, en lugar de pasar a ser parte del ideario de los nuevos códigos de dirigentes y trabajadores, será un fantasma más del imaginario colectivo de este mundo que se empeña en tender su manto de acción y reacción (estéril), mientras el contexto, digamos, usted, ellos, nosotros, seguimos trabajando.

Juan Mangione

Director

Mendoza, 16 de enero de 2019, 22:15´

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