Extorsión

Si te regalara una flor,

No te cobraría el perfume.

Si te reglara una canción,

No te cobraría la inspiración.

Si te regalara un sentimiento,

No te cobraría la emoción.

Si te regalara un poema,

No te cobraría mi desvelo.

Si te regalara un beso,

No te cobraría el aliento.

Si te regalara un abrazo,

No te cobraría el calor.

Si te regalara el sustento,

No te cobraría la dignidad.

Si te regalara mi lecho,

No te cobraría el sueño.

Si te regalara mi odio,

No te cobraría el perdón.

Si te regalara la vida,

No te cobraría el alma.

 

Por eso,

Sólo por eso, te pido:

Que cuando me escribas,

No me cobres la tinta.

Que cuando leas el diario,

No me busques trabajo.

Que cuando viaje solo,

No me pidas llevarte.

¡Que cuando sea feliz, por Júpiter!

No me pidas que sea por vos.

Que cuando esté solo,

Ya no me interrumpas.

Que cuando se me ocurra morir,

No quieras rescatarme y,

Que cuando te diga que,

Ahora sos un recuerdo,

¡Por favor, me lo creas!

Juan Mangione

Director

Mendoza, 17 de noviembre de 1989, 0:33:16.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *