El Capital Intelectual

La pregunta  acerca de “¿Qué es el Capital Intelectual?”, se resuelve con un ejemplo. ¿Cuánto cree usted que vale Microsoft? Simplemente, billones de dólares o tal vez, más. Pues bien, ese valor oscila entre el total y cero cuando sus cerebros se retiran a descansar. ¿Esta claro?

El Capital Intelectual es el bien más preciado de los Activos Intangibles de una empresa. En el mundo en que vivimos, existe un balance que denota todos los bienes tangibles y otro -denominado por Karl-Eric Sveiby-, como el Balance Invisible.

Figura Nº1: Microsoft

Dicho balance acusa los bienes que posee o disfruta una empresa en términos de sus Recursos Humanos, verdaderos depositarios del Capital Intelectual. El caso de Microsoft, ha sido tomado como ejemplo por la Universidad de Oviedo y Sveiby, tomó como ejemplo la Banca Morgan, la cual acusaba  bienes tangibles, por la mitad  de su valor total, de lo que se dedujo que existía más del doble en Capital Intelectual.

Figura Nº2: Banca Morgan

En Argentina y en particular en Mendoza, estas apreciaciones son poco comunes. En Estados Unidos, ya se están acreditando remuneraciones por la cantidad y calidad de prestaciones intelectuales que ofrecen sus recursos humanos. En la obra “¿Qué será?”, escrita por Michael Dertouzos, en el país del norte, ya existen Gerentes de Activos del Conocimiento, quien es quien sabe todo lo que se sabe en la empresa y en qué personas recae dicho conocimiento. ¡Notable!, ¿no?

Figura Nº3: Michael Dertouzos

Estas reflexiones son lanzadas en esta columna con la intención de movilizar al empresariado local hacia el rescate de su verdadero capital: El Recurso Humano. No habrá empresa que “cotice en bolsa” sin antes tener una planta de recursos humanos que cotice en un mercado mundial de cerebros. Las empresas de la nueva economía (y de la antigua, también), ya no pueden seguir buscando “alguien que más o menos se ajuste al cargo”.

Figura Nº4: Recursos Humanos del presente y futuro

En este momento, se debe buscar con precisión al recurso deseado, debe presentar desarrolladas competencias para el cargo específico y tal como lo anticipáramos en estos párrafos, valor agregado de conocimientos (adicionales).

Un “cerebro del nuevo milenio”, es flexible, adulto, maduro, sabe tomar decisiones, respeta al personal, interpreta a sus superiores, trabaja bien, vertical y horizontalmente, trasciende las estructuras y, fundamentalmente, está perfectamente al día con todo lo que ocurre en el mundo en su materia. De ese modo se diseñan los perfiles en la actualidad y de ese modo se gana el sustento en el mundo desarrollado. Otras interpretaciones, ya son extemporáneas.

Esta columna de opinión,  tiene una doble finalidad:

1°.- Alertar a los profesionales que se quedaron en el “saber algo para ganar algo”: Si así piensan, han perdido su carrera y están a punto de perder el futuro.

Figura Nº5: ¡La incertidumbre!

2°.- Advertir a los empresarios:

Si buscan profesionales que “sepan  lo justo”, estarán contratando, simplemente, mano de obra y no recursos de Inteligencia Intensiva.

Entonces, ¿qué me propongo instalar a través de estas palabras tan simples? Pues bien, la idea es que, el Capital Intelectual, se compone de:

1º.- Las patentes e inventos.

Véase cómo los gigantes de China y Estados Unidos se disputan el primer lugar en el mundo en ese rubro pues, trae aparejado el movimiento de la industria de Alta Tecnología y el consiguiente movimiento de Recursos Humanos de Avanzada y el Capital de Riesgo Asociado, para todo tipo de proyecto de Ingeniería o Economía de Frontera.

2º.- Los Recursos Humanos de Avanzada,

Pues, sin ellos y una dada capacitación, no habrá ni existirá el desarrollo de cualquier nación que se proponga salir a flote o bien, mejorar su situación actual, sea esta la que fuere.

3º.- Las Marcas prestigiosas

Pues se da un cronograma segundo a segundo en el que se determina qué vale cada marca en las Bolsas de Valores del Mundo y la gente, de ese modo, compra o vende sus acciones.

4º.- El software legal,

Pues , el software copiado o ilegal, no cotiza en ningún lugar del mundo. Es claro que tener buen software y legal, es mucho más representativo del Capital Intelectual y  Honorabilidad de la empresa que tener todo fraudulento.

De este modo, se comprende que El Capital Intelectual, es un nuevo concepto de valor. Para ser gráfico, John Ralston Saul, en su obra: Los Batardos de Voltaire, cita como ejemplo de la nueva economía o Economía Basada en el Conocimento que,

1º.- El 60% de la formación del valor de un nuevo producto o de esta economía, está basado en el “Conocimiento”.

2º.- El 30%, obedece a la Componente Mano de Obra pues, siempre es necesaria pero, ahora, es de menor cuantía que en el capital convencional.

3º.- El resto, o sea, el 10%, es sólo excipiente y tiene como contenidos, los materiales, el traslado, el packaging, el marketing y otros componentes.

Se aprecia que es de este modo que la Nueva Economía, no se registra en los balances convencionales y que pronto dará una sorpresa, ¿cuál? La de modificar la forma de producir, vender y cotizar en todo los sistemas del mundo, contra todo pronóstico y a favor de los que apostaron al Capital Intelectual.

¡Hasta  la próxima columna de opinión!

Juan Mangione

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